26 de abril de 2016

Estoy tan... cansada. De todo. De todo el mundo.

Las desgracias te vienen por todas partes. El mundo se hunde y tu con él. Muchos ni se dan cuenta porque viven atrapados en la monotonía diaria. Pero, incluida yo, ninguno se para a escuchar ni a sentir. ¿Por qué? Porque simplemente se acabaron las fuerzas de seguir en pie en una guerra contra quienes solo aquellos que poseen sumas inalcanzables de dinero obtienen el poder. Pero el problema no es el dinero ni esas personas. Sino más bien nosotros. NOSOTROS somos los que escogemos todo aquello que nos pueda venir encima.